


Ciudad Aristidiana
El Gran juego de la memoria
Ciudad Aristidiana
El gran juego de la memoria
Créeme: hay un mar dentro del mar. Así comienza el poema El Mar de los Sargazos (1996) de Manuel Orestes Nieto donde una ciudad de las aguas es habitada por una multiplicidad de seres sensibles. La imagen que propone Nieto, formas de vida organizadas en una compleja eufonía con los ritmos naturales del mar, ofrece un modo de adentrarse en el archivo visual que Aristides Ureña Ramos ha construido a lo largo de su práctica.
En el universo aristidiano la memoria no es un mero registro, sino un espacio onírico donde se ensayan alternativas difíciles de materializar de otro modo. Así como en Sargonia, la ciudad de las aguas de Nieto, cuyos planos fueron modificados ocho veces hasta alcanzar la medida exacta de un sueño en una noche: la memoria en esta obra se construye desde lo mutable.
Ciudad Aristidiana reúne múltiples ciclos pictóricos que dialogan con la transformación de la Ciudad de Panamá y de los cuerpos que la habitan. Desde los vestigios de la época canalera hasta las escenas cotidianas del presente, Aristides representa la ciudad como un territorio en mutación, atravesando procesos de segregación, migración y reapropiación.
Al igual que Nieto, Aristides invoca al mar dentro del mar: a ese flujo profundo y persistente de cuerpos y símbolos que atraviesan el tiempo urbano en un espíritu de herencia insurgente. En su obra, el archivo visual deviene marino: móvil, interdependiente y capaz de alojar multiplicidades. Ese juego de la memoria formula la posibilidad de una cultura vinculada a las tensiones del mar.
Ciudad Aristidiana también busca ser un territorio afectivo en expansión, acompañado del programa público Una casa donde poder vivir con todos mis pensamientos, donde se busca abrir las puertas a la conversación, el gesto colectivo y la imaginación compartida. Pensando la ciudad como una casa común; un lugar que en sus fragilidades alberga formas de estar juntos.
Sargonia es todo lo que fuimos, todo lo que somos y todo lo que seremos, dice Manuel Orestes Nieto. La historia no es una línea cerrada, es un territorio en disputa que invita a ser nombrado con otros desde abajo. Ciudad Aristidiana es un gesto que ofrece fragmentos frente a las narrativas fijas, insistencia frente al olvido. Quizás en el gesto gráfico, la reapropiación simbólica y la ternura del detalle habite la posibilidad de encontrarnos.
A Carmen Alemán-Healy
Esta exposición también es un gesto de gratitud y memoria a Carmen Alemán-Healy, cómplice entrañable en el camino artístico de Aristides Ureña Ramos y de muchos artistas de Panamá. Más que una galerista, Carmen fue una presencia constante, una interlocutora sensible que acompañaba con apertura y convicción. Su mirada comprometida y su afecto generoso hicieron posible que obras complejas y críticas encontrarán un lugar en el tejido cultural panameño.
%20Color-Blanco_png.png)




























































































